¿Qué crédito debo elegir para mi empresa?
21 de marzo 2023 | Por Isvana Capital
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A medida que las empresas buscan financiamiento para expandirse, circular su inventario o pagar deudas, la elección de qué tipo de crédito utilizar puede resultar confuso y abrumador. Cada opción tiene sus propias características y beneficios, y es importante entenderlas antes de tomar una decisión. En este artículo, exploraremos los diferentes tipos de crédito disponibles y cómo elegir el que mejor se adapte a las necesidades de tu empresa.
Identifica tus necesidades
Al pensar en un crédito, lo primero que debes hacer es identificar para qué lo ocupas.
¿Estás buscando financiamiento para comprar maquinaria y equipo? Entonces, una línea de arrendamiento o quizás un leaseback es lo que necesitas. ¿Necesitas capital de trabajo para cubrir tu flujo de caja con gastos diarios como nómina, renta, y proveedores? En ese caso, un crédito revolvente es la opción más adecuada.
Si lo que requieres es liquidez, puedes optar por factoraje financiero, adelantando así el pago que tus clientes a crédito y de esta forma no generar deuda, sino apoyarte en tus propias facturas.
Existe otras opciones, como el financiamiento a cadena de suministro (en México lo llamamos cadenas productivas), para financiar tus importaciones de proveedores asiáticos.
Como puedes ver, las opciones son diversas y dependerá específicamente de tus requerimientos. A continuación te describimos brevemente sus características.
Tipos de crédito
Crédito simple: Este tipo de crédito es el más común y consiste en una cantidad de dinero que el banco te presta con un plazo desde 12 hasta 60 meses. Generalmente, se utiliza para financiar necesidades a mediano plazo, como capital de trabajo, inversiones y compra de activo fijo de tu empresa, las amortizaciones a capital son diferidas en montos iguales durante el plazo convenido y los pagos de capital más intereses (a tasa fija o variable) son mensuales. En los términos y condiciones es habitual incluir pagarés con la firma de avales y obligados solidarios, y en ciertos casos se solicita una garantía referida o gravable.
Crédito revolvente: Este crédito te permite tener una línea de crédito autorizada para emplearse en el momento en que la necesites. A diferencia del crédito simple, no tienes que emplear todo el monto en una sola disposición. Cuentas con un monto autorizado para usarse, el cual se determina en el momento en que se otorga y se puede disponer de él cuantas veces se requiera y conforme se hagan pagos parciales o totales. El plazo por disposición es de 180 días y la línea completa regularmente se autoriza por 36 meses con un clean up anual. Es una excelente opción para empresas que tienen necesidades de financiamiento a corto plazo y requieren constantemente apoyarse en el financiamiento.
Factoraje: Este tipo de financiamiento está diseñado para aumentar la liquidez de la empresa. El proceso de obtenerlo es mucho más rápido y el estudio de crédito no se basa en el balance de tu negocio. La misión es adelantar el pago de facturas que tus clientes realizarán a 30, 60 y hasta 120 días; y de esta forma no tienes que esperar ese periodo de tiempo para disponer del capital. Simplemente, se toma una comisión del total a pagar y la financiera absorbe el periodo de tiempo, te anticipa el dinero (80% de la factura) y puedes utilizarlo para continuar tus operaciones. En esta opción es importante recalcar que no existe deuda como tal, porque te autofinancias con las facturas de las ventas que ya has hecho.
Crédito a cadena de suministro: En ocasiones es difícil realizar compras a proveedores internacionales, puesto que, comúnmente, se debe anticipar en una sola exhibición, lo cual puede afectar el flujo de efectivo de tu empresa. Sin embargo, con este tipo de crédito disponible solo en Isvana Capital, financiamos tus importaciones, por lo que puedes elegir entre plazos de hasta 180 días para liquidar el crédito, y de esta forma no descapitalizar a tu empresa cada vez que necesites más suministros de EEUU, Europa o Asia.
Rentar en lugar de adquirir
El arrendamiento es una modalidad muy conveniente para no descapitalizarse en la adquisición de maquinaria y equipo para tu empresa (siendo las mayores inversiones de un negocio). El arrendamiento no es propiamente un crédito convencional con tasas y amortizaciones de capital.
Es básicamente un gasto en renta (deducible) de maquinaria o equipo, ya que el dueño del activo es la arrendadora. Esta opción te permite beneficiarte productivamente de bienes con un pago inicial mínimo; aprovechar la última tecnología y el mejor periodo de vida, rentándolos en lugar de comprarlos. Aplica para cualquier equipo físico productivo para el negocio.
En la modalidad de arrendamiento vía leaseback, el funcionamiento es sencillo, ya que una arrendadora financiera o sociedad de leasing compra la maquinaria o equipo de tu empresa y después te la renta a ti mismo para que puedas seguir utilizándola. El efecto es la liquidez (por la venta) y diferir el gasto en el tiempo.
Condiciones y planificación de crédito
Una vez que identificas tus necesidades, es importante que tomar en cuenta las condiciones del crédito. En el mercado hay una gran variedad y cada una tiene diferentes condiciones, tasas de interés, plazos, comisiones, entre otros. Por ello es importante tener una planeación financiera cada año para ejecutar un plan de financiamiento con diferentes opciones y sin prisas.
Otro aspecto a considerar es la relación con la institución financiera. Es importante encontrar una institución consolidada y confiable. Además, el trato de la financiera debe ofrecer atención personalizada y que esté dispuesta a escuchar tus necesidades y brindarte soluciones adecuadas.
También es importante que planifiques bien el uso del crédito y que te asegures de que podrás pagarlo en tiempo y forma. No te endeudes más de lo que puedes pagar y asegúrate de que el crédito te ayudará a crecer y no a endeudarte.
En conclusión, para elegir el mejor tipo de crédito para tu empresa es importante identificar tus necesidades, comparar diferentes opciones, encontrar una institución financiera de confianza, y planificar bien el uso del crédito. Recuerda que el crédito es una herramienta indispensable para hacer crecer tu negocio, siempre y cuando lo uses adecuadamente.
En Isvana Capital, queremos ofrecerte la mejor experiencia y buenas prácticas para apoyarte desde la estructuración financiera, su ágil gestión y administración, así como a lo largo de todo el proceso de crédito; buscando siempre las mejores condiciones para el proyecto que necesitas. Permítenos acompañarte de la mano de nuestros expertos. Para conocer más de nuestras soluciones financieras, contáctame para apoyarte en todos tus proyectos de capital.
Ana Luisa González
Directora Comercial de Isvana Capital